Redefinen las humanidades a través de herramientas tecnológicas
Credits: Archivo UDEM
- La cuantificación de fenómenos sociales o culturales fueron el objeto de análisis dentro del Simposio Global de Humanidades Digitales 2026, que marcó el inicio del laboratorio de ideas INQUORUM 2026: UMBRALES en la Universidad de Monterrey
El cruce entre los algoritmos y la esencia del comportamiento humano marcó el inicio de una conversación sobre cómo las herramientas tecnológicas permiten actualmente cuantificar fenómenos como la fe católica en redes sociales o la estructura rítmica del sabor caribeño, durante una jornada académica celebrada en la Universidad de Monterrey.
El Simposio Global de Humanidades Digitales 2026, donde se discutieron los límites de la ética y la conectividad, se realizó el pasado viernes 17 de abril en la Sala del Claustro Universitario, con la participación de especialistas internacionales.
El simposio representó la jornada inaugural de INQUORUM 2026: UMBRALES, un laboratorio de ideas, impulsado por la Facultad de Educación y Humanidades de la UDEM, que desarrollará coloquios, congresos y diversas experiencias académicas del 17 al 24 de abril.
En esta edición del Simposio Global de Humanidades Digitales, la UDEM fungió como sede del evento tras una colaboración estratégica con la Universidad Estatal de Michigan.
Durante la primera mesa de diálogo, se presentaron ponencias sobre el análisis de datos en en el género musical de la salsa, a cargo de Sarai Cuello, además de las métricas digitales de los cardenales americanos, elaborado por un equipo de investigadores, encabezados por Rixio Portillo. También se abordó el tema de la ética en la terapia existencial digital, por Adán Pérez.
La mesa redonda contó con un discurso de apertura y fue moderada por Kurt Lester Benze Hinojosa. Tras esta sesión inicial, la jornada continuó con una serie de conferencias y paneles que exploraron diversas vertientes de las humanidades digitales a nivel global.
Respecto a la práctica clínica, Adán Pérez Treviño explicó que el acompañamiento filosófico en consultorios representa una alternativa real a los enfoques psiquiátricos y psicológicos tradicionales. Según el ponente, esta intervención se enfoca primordialmente en la dimensión existencial y espiritual del individuo.
“Tratamos de identificar algunas situaciones que están en el área existencial e incluso en el área espiritual; por eso se abren espacios para un acompañamiento dirigido al autoconocimiento y a la resolución de inquietudes y de crisis”, afirmó.
El especialista detalló que, mientras las ciencias suelen especializarse de forma lineal, la filosofía permite una interrelación de ángulos. Mencionó que su trabajo actual se centra específicamente en el vínculo entre la antropología y la ética dentro de las decisiones vitales.
“La interrelación que yo quiero señalar está sobre todo entre el área de la antropología y la ética; el hecho de que una persona tenga una visión del ser humano determina aquellas decisiones que toma en su propia vida”, señaló Pérez.
Pérez Treviño repasó la historia de esta disciplina, destacando que el uso de la filosofía como recurso de acompañamiento individual resurgió con fuerza en la década de los cincuenta. No fue hasta los ochenta cuando aparecieron los primeros exponentes de la filosofía clínica.
“En la actualidad, marcaríamos tres grandes tendencias: la escuela norteamericana, con Lou Marinoff; la escuela ibérica, con el grupo Cura sui; y la escuela brasileña de Lucio Packter, la cual es considerada la más sistemática de todas por su metodología”, explicó.
Sobre la digitalización de la terapia tras la pandemia, el ponente sugirió que los códigos de ética tradicionales, basados en el deber kantiano, enfrentan desafíos. Propuso transitar hacia una ética dialógica que favorezca la comprensión mutua entre el terapeuta y el paciente.
La propuesta se está encaminando a una ética discursiva o dialógica, porque no anula el pensamiento del interlocutor; es parte del proceso terapéutico poner a discusión y en diálogo las conclusiones éticas que se piensan en ambos sentidos”, sostuvo.
Por su parte, Rixio Portillo Ríos analizó la huella digital de la jerarquía católica antes del Cónclave de 2025. El investigador reveló que solo el 49 % de los cardenales en el continente americano mantiene una presencia personal activa en las redes sociales.
“El uso de las plataformas responde más a criterios generacionales de edad y no a las tendencias de mercado; las aplicaciones más populares no son las que ellos utilizan, prefiriendo X y Facebook sobre TikTok o YouTube”, puntualizó.
Finalmente, Sarai Cuello Gutiérrez presentó su proyecto Visualsa, el cual utiliza herramientas tecnológicas para deconstruir el género musical de la salsa. Su estudio se enfocó en el sello discográfico Fania Records como un objeto de análisis basado estrictamente en datos.
“Mi objetivo es visualizar a la salsa como género musical a través de la exploración de sus datos usando herramientas digitales; esto es un ejemplo de cómo algo artístico puede ser medido, normalizado y limpiado”, concluyó la investigadora.
Este undécimo Simposio Global de Humanidades Digitales es organizado por el programa de la Universidad Estatal de Michigan. El foro inició originalmente para proyectar investigaciones de la MSU, fomentando el diálogo con ponentes externos sobre problemas globales contemporáneos.
El programa de INQUORUM 2026: UMBRALES se completará durante la semana con el III Congreso Internacional de Investigación en Humanidades, el 20 de abril; III Coloquio Internacional de Investigación en Educación, el 21 de abril; III Coloquio Internacional de Estudios Fílmicos, el 22 de abril; y el IX Congreso Internacional de Investigación en Comunicación, los días 23 y 24 de abril.
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