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Una Driver muy comprometida

04 Dic.2019
Autor: UDEM
Créditos: Archivo UDEM

Buscando generar un impacto positivo a través del servicio, Cristina Nader, alumna de la Universidad de Monterrey, decidió aplicar a Drivers of Change, donde ha encontrado una gran familia de 34 personas.

Aunque la estudiante de Ciencias de la Información y Comunicación (LCIC) se había desempeñado en actividades sociales y de liderazgo, eso no le impidió sentirse nerviosa durante su proceso de aplicación, pero como ella menciona: “el que nada arriesga, nada gana”.

“Yo veía el programa y decía ‘es impresionante las personas capaces y dotadas que están aquí, ¿porque me elegirían a mí?’. Decidí aplicar y descubrí que amigos habían también aplicado a este misterioso programa que nos emocionaba mucho pero sabíamos poco.

“Nunca imaginé que el arriesgarme me llevaría a ganar más de lo que esperaba de un grupo de personas con muchas ilusiones, sueños y objetivos”, comentó.

Actualmente, como lo explicó Nader, Drivers of Change es un grupo estudiantil de alto rendimiento, en donde se realizan dos proyectos, durante cuatro años, uno con impacto nacional y otro con impacto internacional.

“Al pertenecer a la segunda generación de este grupo (DC2G), mi equipo está compuesto por 34 miembros de diferentes carreras, gustos, conocimientos y aspiraciones, pero con un mismo sueño, el ayudar a otras personas por medio del servicio”, manifestó Cristy, como la llaman sus compañeros.

Los Drivers se caracterizan por su visión global, ser multidisciplinarios, su compromiso con el servicio que complementa su formación académica, y al final de los ocho semestres del programa reciben un diploma de “Emprendimiento social y gestor de proyectos sociales”.

“Estamos trabajando en dos proyectos. El nacional, se realiza en La Carbonera, una comunidad en Galeana, Nuevo León, en donde apoyamos cuatro diferentes ejes dentro de esta comunidad: el negocio, la educación, la salud y la infraestructura, y trabajando con toda la comunidad: adultos, jóvenes y niños.

“Por otro lado, en el internacional, estamos empezando a trabajar en Perú, donde identificamos una problemática, que buscamos solucionar como generación: el desperdicio de residuos sólidos”, mencionó la alumna.

Actualmente, los miembros de DC2G están divididos por pequeños grupos conocidos como “comités” para hacer tareas de forma más eficaz. Cristy, con las habilidades y conocimientos que ha adquirido en sus estudios de LCIC, pertenece al de Comunicación e Imagen.

“Manejamos toda la imagen de nuestra generación, la cual se llama ‘Rizoma’. En Instagram y Facebook nos pueden encontrar y conocernos un poquito más, y saber de nuestro proyectos, nacional e internacional”, estableció Nader.

La joven de 20 años subrayó que en Drivers ha tenido cuantiosas experiencias y aprendizajes, “unos buenos y otros malos”, pero con la meta de sacar adelante los proyectos con sus compañeros y cambiar la vida de las personas en las comunidades o ciudades donde lo desarrollan.

He aprendido que un grupo evoluciona, cambia, se equivoca, aprende y mejora para bien. Personas se van y personas se quedan, pero al final todos somos una gran familia, como cualquier otra que busca ser mejor día con día”

, concluyó Nader.

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