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Analizan implicaciones del fracking en el noreste de México

14 Sep.2026
Autor: UDEM
Créditos: Archivo UDEM
  • Especialistas analizaron en la UDEM los desafíos asociados con el fracking en el noreste de México, desde el uso del agua y la dependencia energética hasta sus implicaciones ambientales y sociales

La disponibilidad de agua, dependencia energética y los límites ambientales del modelo de producción y consumo fueron señalados como algunos de los principales desafíos que se deben considerar en el noreste de México ante la explotación de hidrocarburos no convencionales mediante fracturación hidráulica, durante un encuentro con especialistas en economía, realizado en la Universidad de Monterrey.

Especialistas de la academia, la ciencia y la sociedad civil analizaron en el foro Fracking en el noreste de México las implicaciones del fracking en el noreste del país y plantearon la necesidad de ampliar la discusión hacia el futuro energético de México, así como hacia alternativas relacionadas con la tecnología, la investigación, la biodiversidad y el uso sostenible de los recursos.

Realizado el 31 de agosto en la Sala Polivalente del Centro Roberto Garza Sada, el encuentro fue coordinado por Eduardo Enrique Aguilar, profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la UDEM.

En la conversación participaron Sandra Rátiva-Gaona, socióloga especializada en relaciones socioecológicas, ecología política y sociología de la energía e integrante de Nuestro Futuro, Nuestra Energía; Luca Ferrari, investigador del Centro de Geociencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e integrante del Comité de Científicos y Especialistas para el Análisis de Explotación de Gas Natural No Convencional; y Carlos Aguilar Madera, director de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Durante la apertura, Eduardo Enrique Aguilar destacó la importancia de llevar la discusión sobre el fracking al ámbito universitario y generar espacios que permitan analizar sus implicaciones desde distintas perspectivas.

“Entonces, estamos en una encrucijada entre la soberanía, el desarrollo económico, el cuidado de la naturaleza y el cuidado de nuestras comunidades aquí, en el noreste de México. Y la encrucijada se da, sobre todo, por la búsqueda de la construcción de alternativas energéticas y, específicamente, de una técnica en particular, que es la extracción de gas no convencional”, señaló.

Por su parte, Sandra Rátiva-Gaona explicó que el fracking es una técnica relativamente reciente dentro de la industria de los hidrocarburos y que su desarrollo está relacionado con la disminución de los recursos convencionales de petróleo y gas.

En este contexto, cuestionó la idea de considerar a México como un país petrolero y planteó la necesidad de ampliar la discusión hacia el modelo económico y energético que requiere el país.

A partir de esta reflexión, la especialista señaló que el debate sobre los hidrocarburos también debe considerar la posibilidad de desarrollar nuevas cadenas productivas vinculadas con la tecnología, la investigación, la biodiversidad y la restauración de los ecosistemas.

Es nuestra responsabilidad pensar en otros mundos que sí son posibles, donde hay potencial humano, creatividad y posibilidades de encadenamientos productivos, de restauración de los ecosistemas y de generación de valor agregado vía tecnología, investigación, recursos biológicos y biodiversidad”, mencionó Rátiva-Gaona.

Otro de los temas abordados durante el encuentro fue el uso del agua en los procesos de fracturación hidráulica.

Carlos Aguilar Madera explicó que, ante la presión que esta actividad puede representar para los recursos hídricos, el Comité Científico encargado de analizar la explotación de gas natural no convencional recomendó evitar, en la medida de lo posible, el uso de agua dulce y considerar fuentes de agua salobre o salada disponibles en algunas regiones del norte de México.

La discusión también abordó la necesidad de fortalecer la regulación y el seguimiento de las actividades relacionadas con la explotación de hidrocarburos, así como de evaluar sus implicaciones más allá de la disponibilidad de recursos.

En este sentido, los participantes coincidieron en la importancia de analizar la viabilidad energética y económica de estas alternativas dentro del contexto nacional.

Finalmente, Luca Ferrari situó el debate sobre el fracking dentro de un desafío más amplio relacionado con los límites energéticos, materiales y ambientales del planeta.

Desde esta perspectiva, señaló que atender las necesidades energéticas no debería centrarse únicamente en continuar con la extracción de hidrocarburos, sino también en revisar los actuales patrones de producción y consumo.

“La solución no es extraer lo último que queda, ya sea petróleo, gas o fracking. Lo que tendríamos que hacer es adaptarnos a esta nueva situación y redimensionar todo este sistema que tenemos de consumismo. Ya no podemos seguir con este sistema, que es insostenible. Tenemos que ver cómo disminuimos los consumos de cierto sector y de ciertas partes de la población”, mencionó Ferrari.

De esta manera, el encuentro amplió la conversación sobre el fracking hacia una reflexión sobre el futuro energético de México y la necesidad de considerar, además de la disponibilidad de recursos, sus implicaciones económicas, ambientales y sociales, así como las alternativas para avanzar hacia un modelo energético más sostenible. 

Archivo UDEM
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